El poder del ayuno y ejemplos bíblicos

El poder del ayuno y ejemplos

Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea.

Joel 2:15

El ayuno es necesario para buscar y profundizar en nuestra relación con Dios. Además mediante el esfuerzo que hacemos en el ayuno, con la oración y la meditación en la Palabra, exponemos a Dios nuestra necesidad de intervención divina en cualquier asunto por el que estemos ayunando.

Buscad a Jehová y su poder;

Buscad su rostro continuamente.

1 Crónicas 16:11

Qué es y para qué sirve el ayuno

La traducción de la palabra ayuno del griego es nestuo, que significa «no comer». En hebreo, la palabra para ayuno es tswum, traducida como “cubrir- se la boca” o “no comer”.

Es una práctica en la cual nos privamos de alimentos con un propósito espiritual. Es una forma de intimidad con Dios en la cual favorecemos y priorizamos nuestra comunión con Él antes que con las necesidades terrenales.

Practicar el ayuno nos ayudará a profundizar en nuestra relación personal con Dios, haciéndola más poderosa. Ayunar aflige nuestra alma y nos humilla ante Dios, demostrándole nuestra necesidad absoluta de Él.

Practicándolo nos enfocaremos totalmente y sólamente en Dios. Además nos ayudará a controlar los deseos de la carne y a sosegar y aplacar nuestro orgullo.

El ayuno nos acerca a Dios, nos ayuda a recibir sus bendiciones, favor y gracia.

El consejo de Jesús para esta práctica fue:

Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Mateo 6:17-18

Beneficios de ayunar

Al abstenernos de comida y afligir nuestra alma, pues no nos estamos deleitando en el placer de la comida, aprenderemos lecciones valiosas como la humildad, también es una forma de escuchar mejor a Dios y lo que nos quiere pedir que hagamos o enseñarnos.

Nos ayuda a ser fuertes a la tentación, pues al practicar el decir no a una necesidad tan grande como la comida, será más fácil decir que no después a cualquier otro tipo de tentación o pecado.

¿Cuánto tiempo puede durar un ayuno?

Existen varios tipos de ayuno pero Dios no ve tanto la largura de nuestro ayuno como nuestra actitud durante el mismo.

El propósito principal es acercarnos a Dios y tener una comunión más íntima, adorarlo y ver su poder manifestándose y obrando a favor de nuestras peticiones personales o familiares.

Durante el ayuno, el apetito (o el deseo mental y psicológico de comer) se va antes que el hambre (o la necesidad física de recibir alimentos en el estómago) que persistirá por más tiempo, pero también desaparecerá después. El apetito regresará al terminar la actitud de ayuno y el hambre también.

Un día

El pueblo de Israel celebra el ayuno de un día, denominado Yom Kippur o Día de la Expiación. Este día todos los judíos ayunan delante de Dios, buscando el perdón de sus pecados.

A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.

Levítico 23:27

Tres días

El ayuno que promulgó la reina Ester para que Dios la librara a ella y a su gente del edicto real que los sentenciaba a muerte.

Y Ester dijo que respondiesen a Mardoqueo: Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.

Ester 4:15-16

Siete días

El ayuno de siete días lo hizo David cuando buscaba que fuese sanado por Dios el hijo que engendró con Betsabé en pecado.

Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra. Y se levantaron los ancianos de su casa, y fueron a él para hacerlo levantar de la tierra; mas él no quiso, ni comió con ellos pan. Y al séptimo día murió el niño; y temían los siervos de David hacerle saber que el niño había muerto, diciendo entre sí: Cuando el niño aún vivía, le hablábamos, y no quería oír nuestra voz; ¿cuánto más se afligirá si le decimos que el niño ha muerto?  Mas David, viendo a sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño había muerto; por lo que dijo David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto.  Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas, y entró a la casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan, y comió. Y le dijeron sus siervos: ¿Qué es esto que has hecho? Por el niño, viviendo aún, ayunabas y llorabas; y muerto él, te levantaste y comiste pan.  Y él respondió: Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, y vivirá el niño? Mas ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí.

2 Samuel 12:16-23

Catorce días

Fue el que hizo Pablo y la tripulación que lo acompañaba en el barco durante una gran tormenta.

Cuando comenzó a amanecer, Pablo exhortaba a todos que comiesen, diciendo: Este es el decimocuarto día que veláis y permanecéis en ayunas, sin comer nada.

Hechos 27:33

Veintiún días

Este ayuno fue el que hizo Daniel buscando la revelación de Dios para poder guiar al pueblo de Israel.

En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas.

Daniel 10:2-3

Cuarenta días

Este ayuno fue únicamente hecho por los tres hombres cuyos ministerios han sido los más poderosos y trascendentes de la historia humana: Moisés, Elías y Jesús.

Moisés y la Ley

Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.

Éxodo 34:28

Elías: Los Profetas

Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.

1 Reyes 19:7-8

Jesús: La Gracia

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.

Mateo 4:1-2

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