Pues cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por sí mismo
Hebreos 6:13
La Biblia para los creyentes es la Palabra de Dios y contiene enseñanzas divinas para manejarnos en nuestra vida.
Una autoridad Suprema se tiene que autenticar a sí misma. Si la Biblia dice ser lo que dice ser… si es la máxima revelación de la Voluntad de Dios ¿a dónde más vamos a ir?. No hay autoridad encima de la Biblia a la cuál podamos apelar. Y la Biblia dice ser la Palabra de Dios.
La Biblia se autentifica dando Evidencia de ser Palabra de Dios por su contenido y precisión, y el Espíritu Santo se lo autentifica al creyente.
Toda Escritura es inspirada (exhalada) por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia,
2 Timoteo 3:16
Necesitamos la persuasión y el conocimiento del Espíritu Santo para saber que es la verdadera y confiable Palabra de Dios:
Pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios. Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente, de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales. Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente. En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie. Porque ¿quién ha conocido la mente del Señor, para que le instruya? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.
1 Corintios 2:10-16
Además Cristo nos dio la Promesa del Espíritu Santo para tener entendimiento y firmeza en los asuntos espirituales:
Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir. El me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que Él toma de lo mío y os lo hará saber.
Juan 16:12-15
La confesión de Fe de Westminster dice que:
El testimonio de la Iglesia puede movernos e inducirnos a tener una estimación alta y reverencial por las Santas Escrituras. Asimismo, constituyen argumentos por los cuales ellas evidencian abundantemente, por sí mismas, ser la Palabra de Dios: el carácter celestial de su contenido, la eficacia de su doctrina, la majestad de su estilo, la armonía de todas sus partes, el propósito de todo su conjunto (que es dar toda gloria a Dios), la plena revelación que hacen del único camino de la salvación del ser humano, las muchas otras incomparables excelencias y su total perfección. Sin embargo, nuestra completa persuasión y seguridad de su infalible verdad y de su autoridad divina, proviene del Espíritu Santo que obra en nuestro interior, dando testimonio en nuestros corazones mediante la Palabra y con la Palabra.
Además el Antiguo Testamento está corroborado por Cristo mismo y por el Nuevo Testamento, la Biblia así se autentifica a sí misma:
Y les dijo: Esto es lo que yo os decía cuando todavía estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre mí está escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.
Lucas 22:44
Los judíos dan autoridad de Palabra de Dios al cánon del TANAJ: la TORAH (La ley), NEBAIM (los profetas), KETUBIM (los escritos).
Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: «Yo dije: sois dioses»? Si a aquellos, a quienes vino la palabra de Dios, los llamó dioses (y la Escritura no se puede violar), ¿a quién el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: «Blasfemas», porque dije: «Yo soy el Hijo de Dios»?
Juan 10:34-36
Otra forma en que la Biblia se autentifica es mediante los profetas y libros que directamente se atribuyen a ser Palabra de Dios:
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: He aquí, la virgen concebirá y dara a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros.
Mateo 1:22-23
Hermanos, tenía que cumplirse la Escritura en que por boca de David el Espíritu Santo predijo acerca de Judas, el que se hizo guía de los que prendieron a Jesús.
Hechos 1:16
Existen libros apócrifos pero los cristianos reformados aceptamos el canon judío. Es peligroso aceptar criterios nuevos. Hemos recibido el TANAJ como un hecho y no debemos reevaluar el proceso. Además lo usaron los judíos, Jesús y los escritores del Nuevo Testamento que los han verificado.
La conclusión es que es la Biblia es la Palabra de Dios, inspirada por Dios por profecía y bajo el Espíritu Santo obrando en los escritores dando como resultado una verdad plenaria y verbalmente establecida por Dios.
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