Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:33
El Reino de Dios es el gobierno o reinado de Dios sobre los habitantes de la Tierra. Es un gobierno divino que establece justicia, paz entre los hombres y amor de los unos por los otros.
Jesús habló de este Reino durante su ministerio terrenal: Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. (Mateo 4:17).
La justicia del Reino de Dios implica actuar con rectitud y equidad para con todos los hombres. Sabiendo que Dios es el Juez Supremo y su Justicia es perfecta e imparcial. Él conoce todos los aspectos de cada asunto y de todas las partes involucradas.
Buscar el Reino de Dios es dejarnos gobernar por Él. Darle Su lugar a Dios como Soberano sobre todas las cosas. Someternos a Su Voluntad revelada que está escrita en la Biblia, la cual nos enseña los valores, instrucciones y principios que debemos seguir para manejarnos en Su Reino.
Y sobre todo debemos seguir e imitar a Jesús, nuestro Rey, quien nos ha comprado y regalado la paz con Dios por la fe en Su sacrificio y por lo tanto hechos partícipes de Su Reino como Hijos amados de Dios.
Es importante recordar que a pesar de que en un futuro el Reino de Dios será establecido claramente, ahora mismo podemos vivirlo mediante la ayuda y guía del Espíritu Santo que está en nosotros y también mediante la comunión con otros creyentes.
Buscando el Reino de Dios y su justicia
Para vivir día a día en el reino de Dios debemos tomar ciertas actitudes y acciones, pues es un caminar continuo:
- Entregarnos y someternos a Dios: tenemos que reconocer Su autoridad sobre nuestra vida. Obedecer sus mandamientos (como el amarnos unos a otros) y seguir Su Voluntad.
- Estudiar y aplicar las Escrituras: la Biblia como Palabra de Dios debe ser estudiada y escudriñada por mandato de Jesús cada día. Ésta contiene los principios y la Voluntad de Dios para nosotros, que es hacernos semejantes a Cristo para lo cual tenemos la ayuda del Espíritu Santo.
- Orar: debemos orar sin cesar y tener comunión con Dios durante todo el día. Pidiendo que se haga Su voluntad sobre la Tierra y suplicando o rogando por Su ayuda y fortaleza para tomar nuestras decisiones y los desafíos que enfrentamos diariamente.
- Ser justos y rectos: la justicia del Reino se basa principalmente en el amor al prójimo. Tratar con equidad (igualdad) a los demás y no creernos superiores a nadie. Actuar con integridad en todas nuestras relaciones, incluida nuestra relación personal con Dios.
- Amar y servir a los demás: debemos reflejar el amor ágape que es el amor extendido a todos por igual (incluyendo a los enemigos o a los que nos hayan hecho daño). Orar por ellos. Servir a los demás sobre todo a los necesitados y marginados de la sociedad.
- Testificar y predicar el Evangelio: debemos compartir el Evangelio y hacer discípulos. Hablar a otros de nuestra fe y dar testimonio del amor y gracia que Dios ha tenido para con nosotros.
Debemos centrarnos sobre todo en nuestra relación personal e íntima con Dios, obedecerle y vivir bajo los valores del Reino lo que nos lleva a la plenitud y la bendición de tener comunión con Él.
Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.
Hechos 5:29
Y todo esto hará que nos sea añadido todo lo material y espiritual que necesitamos para manejarnos en este mundo donde estamos conociendo el bien y el mal.
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